
En la vida del Community Manager no todo son días de vino y rosas. Tarde o temprano te toca el día de vinagre y crisantemos. No obstante el trabajo es más que agradecido: es mucho lo que compartes y aprendes gracias a la relación directa y casi personal con los usuarios de la marca que representas. Para sorpresa de los clientes, el temor extendido (y al que aludimos en un post anterior) de que la participación en medios sociales pueda llevar a una ola de comentarios malintencionados no es real: en general los consumidores y usuarios acogen muy positivamente la actitud de la marca de acercarse a ellos, y corresponden participando en la conversación con interés y corrección (y críticas, sí, pero constructivas).
Y sin embargo llega el día en que (¡aaaay!) llegan comentarios negativos, que encima tienen toda la razón… ¿Qué haces para no encontrarte con un escenario de infierno digital como el que ha vivido Nestlé en su Fan Page de Facebook estos días?
No hay recetas mágicas, y como le comentaba el otro día a un lector del blog, reaccionar bien no quiere decir que tengas un “efecto rebote” de forma que tu imagen, encima, gane varios enteros. Pero sí que ayuda a mantener la imagen de seriedad y solvencia, y a no arruinar todo el trabajo de acercamiento a las personas que llevas realizado.






